QUÉ HACEMOS

QUÉ
HACEMOS

Chulapa wine oak barrels

Cuando comenzamos nuestro proyecto en el 2010, el trabajo de campo preliminar consistió en conocer la mayor parte de las 45 bodegas y viñedos de la denominación de origen. Nuestro objetivo era encontrar la bodega perfecta para empezar a hacer nuestros vinos insignia de Madrid.

Aunque son pocos los que saben esto de la capital y ciudad más grande de España, hay una larga tradición de elaboración del vino en la región de Madrid. Existen pruebas documentales del cultivo de la vid desde el siglo XIII, pero se dice comúnmente que lo introdujeron los romanos durante su expansión por la Península Ibérica.

Los viñedos de Madrid están situados en la parte sur de la capital. La denominación de origen no es muy grande, con aproximadamente 8.000 hectáreas de viñedos plantados. Está dividida en 3 subzonas con características distintivas. Arganda es la mayor subregión con más del 50% de los viñedos. Las uvas preferentes en Arganda son la Malvar para el vino blanco y la Tempranillo para el tinto, ambas autóctonas, mientras que en las otras 2 subáreas la uva tinta que predomina es la Garnacha, otra variedad de origen español.

El nombre de la uva Tempranillo proviene de la palabra “temprano” dado que madura antes que otras uvas españolas. Es la variedad de uva insignia de España y produce los vinos españoles más aclamados en todo el mundo. La Tempranillo otorga aromas a frutas de verano en vinos jóvenes, mientras que aporta elegantes notas de frutos rojos maduros y especias cuando envejece en barricas de roble.

Ya que la Tempranillo se ajustaba perfectamente al estilo de vino que pretendíamos hacer, decidimos establecernos en la región de Arganda, templo de esta variedad en Madrid. Los suelos aquí son una mezcla de arcilla y cal y el clima es muy continental con frío extremo en invierno y mucho calor en verano. Arganda es la más cálida y la más árida de las 3 subzonas. Sin embargo, la altitud de Madrid, capital más alta de Europa, provoca grandes variaciones de temperaturas entre el día y la noche, permitiendo que las uvas maduren más despacio y desarrollen sabores más complejos.

Nuestro proyecto cooperativo está ubicado en una bodega de Arganda que se estableció en los años 1930. Nuestro enólogo trabaja de la mano con el equipo de la bodega para crear la mejor expresión de vino Tempranillo de Madrid. Nuestro objetivo es lanzar una gama de vinos perfectamente equilibrados con una gran diversidad de aromas y sabores.

Llevamos a cabo catas exhaustivas en barricas durante todo el proceso de crianza para determinar en qué momento nuestros vinos adquieren una complejidad aromática y una estructura perfectas. La experiencia de la cata en barrica demuestra que incluso cuando se llena el mismo día con el mismo vino, cada barrica es diferente y tiene sus propias características, lo que implica una selección minuciosa de los vinos en barrica para crear el coupage (o mezcla) final deseado.

Después de la maduración en barricas de roble, el vino reposa en botella durante varios meses. La crianza en botella añade redondez y finura al vino. Gracias al proceso de reducción en la botella, es decir, el envejecimiento en ausencia de oxígeno, el vino desarrolla el bouquet final (aromas finos adquiridos en botella), logrando así su sutil equilibrio.

El momento en el que nuestro vino está listo para beber anuncia la segunda parte de nuestro trabajo, su comercialización y venta en todo el mundo. Nuestro objetivo primordial era lanzar una marca de vinos emblemática de Madrid y el fruto de este trabajo se presenta en la sección de vinos de esta web. La única pista que consentimos desvelar es que “ella” lleva un vestido de color rubí…